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Cuatro espinitas tiene mi cama

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lunes, octubre 25, 2004
18:32



CENA






miércoles, octubre 20, 2004
9:12



FRANKENSTEIN





- Doctor, creo que me sobran dos tornillos.
- No se preocupe, a fer le faltan ocho.........y mucho aceite.




lunes, octubre 18, 2004
15:35



UNA COLCHA COLOR ORO VIEJO





Como la de cualquiera, mi familia no es normal. Son las cinco y cuarto de la tarde y estoy en la habitación que duermo desde que mi padre cayó enfermo. Es un día de fiesta y afuera llueve. Ya han pasado dos años.
Es un cuarto bastante amplio, enmoquetado, y en las paredes hay dos cuadros azules que recuerdan algo parecido al mar. He cerrado la puerta y con ella he intentado dar la espalda al conjunto de su vida cotidiana que, por el mero hecho de tocarla solamente de vez en cuando, me asusta.
Y me siento mal por el hecho de sentirme mal, y eso me asusta todavía más.
Me tumbo en la cama en la que duerme mi madre. Es una cama de noventa, dura, con una colcha de color oro viejo. Un intenso olor a Thrombocid en su almohada me recuerda lo cansada que está. Tengo ganas de llorar. No sé por qué no lo hago pero me contengo.
Cojo "La geometría del amor" de Cheever y releo "Adiós, hermano mío", mi relato favorito. En el salón mi tía Alicia está viendo un programa de corazón en la televisión. Escucho la muleta de mi padre andando por el pasillo entre gritos e insultos y me dan ganas de vomitar. Salgo a la calle sin decir nada. Ya es de noche.
Estoy en la ciudadela. El sonido ensordecedor de una cierva me aterra y empiezo a correr. No paro hasta que caigo al suelo.
Y allí, en medio de la nada, me vuelven todos mis miedos.
Y otra vez pienso en que el temor a la muerte solamente puede ser comparable con el del amor.


viernes, octubre 15, 2004
9:59



VOCES




A menudo me hablas y no te presto atención.
Es como cuando empiezas a andar por un camino que conoces muy bien, y sin darte cuenta apareces en un lugar al que no pensabas llegar sin entender muy bien lo que ha pasado.
Y no es porque no te quiera escuchar.
Es porque estoy sordo.
Y los gestos de los demás me parecen teatrales hasta tal punto que me asustan.
Y pongo mi mente en blanco.
Y cuando no me ve nadie, como un lemming, me dejo arrastrar suavemente por el mar.



jueves, octubre 14, 2004
1:30



AVESTRUZ





El otoño me ha convertido en un avestruz.
Me escondo en mi casa donde el tiempo es de color beige, y lentamente, lo lleno con mis rutinas pequeñas.
Así, aliso con cuidado cada una de las arrugas de mis sábanas al despertarme, aso pimientos por las tardes para acordarme de mi madre al percibir su aroma, y cuando desaparece la luz, me acunan los amargos pensamientos de Cheever.
La cocina es mi centro neurálgico, y escuchando el runrún de la lavadora, ordeno mis ideas como si fueran botes de conserva.
De este modo hauyento la necesidad de pensar en tí. De desear que en una mañana soleada de domingo vuelvas a intentar anudarme la bufanda porque hace frío. Y entonces te des cuenta de que me he convertido en un avestruz, y hasta que no deje de estar asustado, no volveré a estirar el cuello.


miércoles, octubre 13, 2004
12:20



WORK




SIN ORDENADOR.
SIN TIEMPO.
TRABAJO Y MAS TRABAJO.
POSTEARÉ CUANDO PUEDA.
MIL Y UN BESOS.